“La vida no tiene sentido sin la amistad”

Si no nos complicaramos tanto con las cosas sencillas podríamos disfrutar más de ellas...

Había escrito un post sobre la odiosa pregunta “¿Y yo qué soy para ti?, pero después de leerlo me ha parecido demasiado serio así que he preferido escribir sobre algo tan curioso como ha sido mi nivel de alcoholemia de este finde.
El viernes después de recibir un mail en el que me acusaba de volver a estar desaparecida otra vez, quedé para cenar con Sbd, tengo que decir que desde después del verano nos hemos distanciado un poco y es que cuando me acusa de estar desaparecida pasa totalmente de proponer nada (y yo hago lo mismo), pero creo que volvimos a recuperar el buen rollito que habíamos tenido (y eso ya es complicado porque con lo difícil que es el muchacho....), claro que una botella de vino tinto con la cena ayudó y por si no fue suficiente después atacamos la botella de ron añejo canario que estaba virgen esperando que algún alma caritativa se decidiera a hacerle un favor. Conclusión: aunque nos echamos unas buenas risas después de tanto tiempo, el sábado no me podía levantar para ir a trabajar.
El sábado quedé con Alx para ver una peli, pero viendo la oferta de cine al final nos decantamos por un dvd en el sofá. Para cenar repetimos restaurante y decidimos compartir una botella de reserva que ya habíamos probado y nos gustó. El domingo con la comida cayó la botella de vino blanco de nombre impronunciable. Así que en tres días han caido, aunque han sido compartidas, tres botellas de vino y un par de cubatas, creo que tengo que dejar la bebida para llegar a entender las conversaciones que tengo...

Un vino que descubrí en la última visita a Logroño ;-), aunque el que yo probé era de otra bodega tengo que decir que casi he logrado aprenderme ese nombre totalmente impronunciable para añadirlo a mi lista de vinos favoritos. Mi mayor sorpresa fue cuando ayer comiendo con Dun en el restaurante de mi vecina (somos más o menos de la misma edad y crecimos juntas) empezamos a hablar de vino y sale el nombre impronunciable, así que al final consigo que me venda una botella al mismo precio que lo compra ella y me da la posibilidad de poderselo encargar directamente cuando yo quiera y la cantidad que me apetezca ;-)