sábado, enero 31, 2009

Magia.

Como si de una historia de las mil y una noches se tratara, allí estaban ellas, las dos princesas, caminando por la calle cuando sin saber a ciencia cierta de dónde había salido tenían enfrente suyo a un sultán de otro reino, un sultán que afirmaba ser mago.
Ellas, primero se miraron, se sonrieron y desconfiaron de la palabrería del mago mientras se protegían sus bolsas disimuladamente. Pero no fue necesario, el mago sacó su baraja de cartas y empezó a hacerles trucos, primero a una y luego a la otra. Las dos reían encantadas ya que momentos antes no sospechaban que iban a ser las protagonistas de una historia de magia. La conversación fue transcurriendo de casualidad en casualidad y de la misma forma que empezó, terminó, pero con la sensación de haber compartido unos momentos mágicos.
Y es que, al menos una de ellas, había olvidado que donde menos te lo esperas puede saltar la chispa de la magia, sólo es cuestión de estar atento ;)

lunes, enero 19, 2009

Radio patio.

Tengo que decir que soy una persona a la que no le atraen especialmente los cotilleos ni los chismorreos. A pesar de eso, donde yo he crecido es una calle en la que todo son casas bajas de una única altura en la que todo el mundo conoce a todo el mundo, y lógicamente las vecinas han visto crecer a los hijos de las demás, y teniendo en cuenta que se trata de lo que en su momento fue un barrio de inmigrantes de gente del sur pues especialmente un par de las vecinas se encargan de controlar en todo momento cuando un coche aparca de salir a la calle para ver quién es y de paso saludar y preguntar por la vida, si es que a pesar de todo son gente muy educada.
Yo he ido siempre a mi bola pero claro, si has vivido allí no es tan fácil escapar de los rigurosos controles a los que te someten: "ya me han dicho que te separas, con lo majo que se veía!" "uy! hay que ver lo bien que estás desde que te separaste!" "y no tienes pareja ahora?" "y cómo te va en tu nuevo pisito?" "y qué tal por el trabajo que he oido que has cambiado?" preguntas educadas a las que yo que soy bastante reservada contesto de la manera más brevemente posible.
Al final con el tiempo te vas acostumbrando y cuando ya las ves en la puerta les comentas algo del tiempo para evitar que sean ellas las que pregunten primero. Pero la verdad es que esto tiene su lado divertido. Yo a mi madre le explico lo básico de mi día a día, pero no soy una persona de dar muchos detalles, por lo que claro, la pobre mujer va bastante descolocada pero yo creo que ya la tengo acostumbrada. A lo que iba, lo divertido del caso es cuando como yo el sábado por la tarde quedé para un simple café en Sabadell, y claro vi a un par de estas vecinas, estando yo acompañada de un chico no pude evitar más que reirme y anticiparme a la jugada. Efectivamente, esta mañana mi madre me informaba de que le habían dicho que yo ya tengo pareja (no entiendo a la gente!) y que además, era un chico que se veía mayor que yo pero que hacíamos muy buena pareja. No he podido evitar reirme otra vez y decirle a mi madre que menos mal que no me vieron ayer, que quedé no con uno sino con dos chicos y encima también guapísimos! ;)

domingo, enero 18, 2009

Inconcreto.

Este ha sido un finde que no sabría cómo definir, no he parado mucho y tampoco me he agobiado pero aún así hay un trasfondo que no sé cómo identificar ni como aclararlo.
Creo que tras hablar de relaciones absorbentes o de agobios o de la necesidad de desconexión, unas horas más tarde yo me dí cuenta de cómo una relación de amistad también puede ser absorbente, de cómo yo he ido dejando que esto sucediera y, la verdad, no sé si se pueden tener “revelaciones” o “despertares” o “madurar” en una discoteca, pero yo ayer sobre las tres de la madrugada, en un ambiente house y sin haber bebido nada en la noche, me acordé de la frase de Marcelo: “tienes que cambiar el entorno que te rodea”, fue como un flash, lo entendí a la vez que cuando me dijo que ya era hora de que tenía que empezar a decidir por mí en lugar de dejarme llevar. Lo curioso es que mientras llegaba a casa tenía la necesidad de desaparecer, de coger la maleta y de irme lejos, sin dar explicaciones ni justificarme ni nada más, eso lo pensaba yo que por la tarde casi había metido una bronca a alguien por hacer eso mismo que yo estaba pensando mientras explicaba que yo no conseguía entender ese comportamiento.
Sé que esto no es un post, sé que sencillamente estoy vomitando las ideas para ver hacia donde me llevan, pero sí que me doy cuenta que estoy en proceso de cambio, no sé hacia donde ni con qué fin, pero la verdad es que la sensación es como si hubieran removido completamente por dentro y ahora las cosas no supieran muy bien como asentarse del todo otra vez. Sé que las collejas me van a empezar a llegar pronto y sé que van a ser fuertes. Lo bueno es que por primera vez en mucho tiempo no es algo que me angustie o me atemorice, sencillamente está ahí y punto.
(pero necesito desconectar!)

domingo, enero 11, 2009

Dos palabras.

El otro día hablando con mi wapis salió en la conversación sobre lo que nos cuesta decir un “te quiero” a las personas que realmente nos importan. Es fácil decirlo cuando las palabras no acompañan al sentimiento, pero cuando lo acompañan y realmente la otra persona nos importa, decirlo es mostrarnos indefensos, estamos entregando el poder a la otra persona para que nos pueda hacer daño si así lo deseara, y por eso creo que nos cuesta tanto decirlo cuando es verdadero.
No sé por qué, y confieso que yo soy la primera, nos escudamos bajo una falsa apariencia de protección y seguridad. Es como vivir en una casa enorme en la playa pero equipada con varias alarmas para aumentar su seguridad, así somos nosotros, nos mostramos como personas normales y accesibles pero en el fondo llevamos instaladas tantas alarmas y tenemos tanto miedo de que puedan “invadir” nuestra intimidad, aún cuando sean personas a las que nosotros hayamos invitado, que nos protegemos detrás de unas palabras que no llegamos a pronunciar para que no nos hagan daño, o no lleguen a mostrarnos como personas vulnerables a las que realmente es fácil herir, sin pararnos a pensar que la mayoría de veces, somos nosotros mismos los que nos hacemos más daño con la sobreprotección.
Reflexiono sobre las veces que las he pronunciado, algunas de las personas a las que se las he dicho sinceramente han terminado haciéndome daño, mi ex es un ejemplo de ello. Pero también sé que hay una persona a la que no se las he llegado a decir, y muy a mi pesar, me queman en el corazón y en la garganta ya que no se las podré decir, al menos físicamente, no sé si en otra vida nos volveremos a encontrar, pero aún hoy, más de trece años después todavía me arrepiento de no habérselo dicho a mi padre.
Por eso ahora, cuando alguien realmente me importa y no se trata de reducirlo a una relación sentimental, por mucho que me cueste lo digo, ya sé que muchas veces le añado la coletilla de “y no voy borracha” pero tal vez sea esa mi manera de empezar a quitar algunas alarmas. Porque no nos engañemos, cuando una lleva un par de cubatas encima es muy fácil abrazar a los demás y decirles “te quiero mucho y conste que no es sólo porque voy medio borracha”, lo difícil es decirlo cuando no hay nada de alcohol por medio, pero también es verdad que no son palabras para ir regalando de una forma vacía. No os preocupéis por mí, que no me vais a ver andando por la calle abrazando a todo el mundo y diciéndole que le quiero mucho, ni gritándolo a los cuatro vientos, pero sí que a los que realmente me importáis ya os lo he dicho de un modo u otro que os quiero mucho y no estoy borracha. ;)

lunes, enero 05, 2009

Los Reyes Magos sí existen.

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:
- ¿Papá?
- Sí, hija, cuéntame.
- Oye, quiero... que me digas la verdad.
- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido.
- Es que... -titubeó Blanca.
- Dime, hija, dime.
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?
El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.
- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?
La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:
- ¿Y tú qué crees, hija?
- Yo no sé papá, que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...
- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!
- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca.
- Entonces no lo entiendo papá.
- Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado. Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos: 'Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y su voz se escuchó en el Portal:
- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
- ¡Oh! necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.
- No os preocupéis por eso -dijo el Niño-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños?.
- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que el Niño Jesús estaba planeando, cuando su voz de nuevo se volvió a oír:
- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.
Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado. Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:
- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.
Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.

jueves, enero 01, 2009

Deseo.

"Ojalá todos tus problemas duren tanto como tus propósitos de Año Nuevo."
Anónimo

miércoles, diciembre 31, 2008

Cerrando el 2008.

Hoy podría hacer un balance del año que termina, podría hacer una lista de buenos propósitos para el año que está a punto de comenzar, podría quejarme de todos los deseos que no se me han cumplido en este año o podría alegrarme por los que sí se han cumplido. Pero la verdad es que no voy a hacer nada de eso. Quiero aprovechar para dar las gracias a todos los que han estado por ahí, a los que han aparecido, a los que he perdido, a los que he recuperado y a los que siguen, a todos gracias por ayudarme a ser como soy. Y para todos ojala que el próximo año sea, como mínimo, mejor que este. Feliz 2009!!!!

domingo, diciembre 28, 2008

Casada de nuevo!!!

Sí, sí, es verdad, habéis leído bien, estoy casada de nuevo. Debo confesar que no sé cómo ha sucedido, sólo guardo en mi mente algún vago recuerdo, sólo alguna imagen a modo de flash, como en una película de bajo presupuesto.
Todo comenzó con una cena con una amiga en la que el alcohol tuvo demasiado protagonismo, un par de sangrías de cava entre dos no está nada mal, menos mal que yo no conducía. Después de la cena fuimos al bar donde yo voy a aprender a bailar salsa, un par de ruedas y en una de mis canciones favoritas un chico que no había visto antes me sacó a bailar. Tengo que confesar que era una gozada dejarse llevar por alguien que sabía mover la cintura de ese modo, y bueno, los que me conocéis ya sabéis mi teoría sobre la relación del movimiento de cadera de un chico y su comportamiento en la cama… Bueno, a lo que iba que me distraigo, estaba bailando, entre baile y baile a partir del quinto mojito perdí la cuenta del alcohol ingerido, creo que perdí hasta la memoria ya que no recuerdo haber terminada subida a la barra de las camareras bailando una especie de salsa lambada, ni cómo perdí la camiseta y lo siguiente que recuerdo ha sido despertarme esta mañana en una cama que no era la mía con un tremendo dolor de cabeza y con un tío al que no recuerdo haber visto antes a mi lado. Hasta aquí la cosa no sería nada especial si no fuera por el hecho de que al despertarse me ha preguntado: “¿qué tal la noche de bodas?”, entonces horrorizada me he mirado la mano y allí estaba, un horrible anillo sobre mi dedo corazón de la mano izquierda. En ese momento no sabía si gritar, salir corriendo o esconderme bajo las sábanas. Yo, que soy de las típicas que a la que alguien desconocido intenta hablarles suelo contestar con alguna bordería de las mías, yo que no pierdo (casi) nunca los papeles, yo que controlo en todo momento, yo que…. yo que por un momento casi me olvido de escribir un post en el día de los santos inocentes ;-p

sábado, diciembre 27, 2008

El valor de lo insignificante.

Seguro que si pregunto cuanto vale un modelo de coche de una marca concreta, un piso de un tamaño y ubicación determinadas o un apartamento en una playa, más o menos con un margen de error, todos tenemos una ligera idea de su valor.
Pero, en cambio, si pregunto cuanto vale una sonrisa en un momento de tristeza, una llamada en un momento de necesidad o unas palabras amables en una situación difícil, ¿sabemos valorar realmente su valor? Yo diría que no, y es que, a veces, no se puede calcular el valor de un abrazo sincero, aunque sea de un mocoso de cuatro años que te está pidiendo un masaje con una pelota de tenis mientras te sonríe con mirada complice.

sábado, diciembre 20, 2008

Otro complejo más...

Por si no tenía suficientes complejos ya, aunque debo confesar que algunos están más superados que otros, me he dado cuenta que tengo complejo de ONG. Sí, sí, exactamente eso, complejo de ONG, ¿esto qué quiere decir? pues sencillamente que atraigo a la gente que necesita que le solucionen sus problemas, y claro, ahí estoy yo con mi complejo de ONG para ayudar y para sentirme útil e importante.
Ufs!!! Me acabo de quitar un peso de encima, por suerte cada vez me doy cuenta antes de este complejo y no dejo que se me cuelguen demasiado a la chepa los enanos, aún así alguno se ha colgado más de la cuenta. Afortunadamente, ahora creo que no tengo ninguno por ahí enganchado, menos mal!!!
Así que otro de mis objetivos para el próximo año es quitarme ese complejo de ONG, eso no quiere decir que vaya a pasar de la gente que me importa, que todos tenemos nuestras rachas y nuestros días, pero sí que no pienso basar ninguna relación (del tipo que sea, empezando por las de amistad) en esa base de dependencia.

domingo, diciembre 14, 2008

La lista.

Tengo que hacer una lista de mis virtudes, mis defectos, lo que me gusta y lo que no me gusta de mí. La condición es que tengo que hacerla con el corazón, sin dejar que la mente influya en lo que escribo. Creo que es la base sobre la que empezar a trabajar y me doy cuenta de que hay mucho por hacer, más de lo que yo me pensaba. Lo que no me esperaba es que para empezar tengo que apuntar el orgullo en la lista, no el orgullo de “yo soy más que nadie” que ese tipo de orgullo no lo tengo, pero sí el orgullo de “como me han hecho daño y me han faltado cuando los he necesitado ahora me pongo mi coraza y a mí no me vuelve a hacer daño ni mi sombra”, es triste ver cómo he llegado a ese punto y como no soy capaz de aplicarme lo que yo digo, sé que a estas alturas a todos nos han hecho daño y sé que no soy más que nadie, por lo tanto, no entiendo el por qué de esa coraza protectora y lo más triste es que no sé cómo quitármela y además, tengo tanto miedo de hacerlo porque no quiero que me vuelvan a hacer daño que realmente me estoy olvidando de que:

“Amar es arriesgarse a no ser amado.
Confiar es arriesgarse a la decepción,
pero hay que correr el albur
porque el riesgo mayor de la vida es no arriesgarse.
La persona que a nada se arriesga,
nada hace, nada ve, nada tiene y nada es,
no puede aprender, sentir, cambiar,
crecer, amar y vivir.”

Para empezar, me toca practicar algo de humildad y aplicarme el cuento yo misma…

viernes, diciembre 12, 2008

Mi cita.

Podría decir muchas cosas de la cita del otro día, pero la verdad es que aún estoy tan sorprendida que no sabría explicarlo, así que la voy a resumir con una frase que siempre me ha gustado:
"Sólo cuando el alumno está preparado aparece el maestro".

martes, diciembre 09, 2008

Desempaná.

He vuelto, esta vez y después de la última semana sé que por fin he conseguido desempanarme un poco, así que sí, es verdad, he vuelto y estoy desempaná (al menos de momento) ;-p
No hay nada como desconectar tres días, hacer curas de sueño, lambrusco, coronitas y buenas dosis de chocolate acompañado de humor y buena compañía. Sé que últimamente mis posts eran un poco... ¿tal vez cínicos? ¿tal vez decepcionantes? lo que sí es cierto es que esta vez reflejaban mi estado anímico. De ahí el que necesitara la desconexión y empiezo a notar sus efectos. Además, mañana tengo una cita especial, no es con ningún chico, es con una persona, por lo que me han dicho, bastante especial, no puedo contar nada más porque tampoco sé nada más, mañana por la noche lo descubriré y supongo que ya contaré.

miércoles, diciembre 03, 2008

Dispersión.

En la consulta de Marcelo de esta semana ha habido una frase que me ha hecho reflexionar. Sus palabras fueron algo así como “… hoy te voy a poner menos agujas, porque ya sabes que si ponemos muchos puntos la energía se dispersa y no me interesa, esta semana quiero que se concentre…” Esa frase fue como si activaran un interruptor interno, me dí cuenta que en varios aspectos de mi vida lo que he hecho siempre ha sido dispersarme pensando que tal vez tendría más opciones, hoy me doy cuenta que al hacerlo conseguía lo contrario de lo que yo realmente quería. También me he dado cuenta que de un modo inconsciente, y sin que nadie me lo dijera, poco a poco he ido concentrando los puntos de interés de manera que he dejado de lado los otros. Sin darme cuenta he ido cerrando frentes que no me interesaba tener abiertos, he dejado de lado esas batallas en las que no me interesa luchar, y tal vez, sin darme cuenta, he ido ganando confianza en mí, no mucha pero sí la justa para ver que tengo más recursos de los que quiero reconocer y que no necesito dispersarme “porsiaca” que cuando llegue la situación ya me preocuparé, si tengo que hacerlo, pero mientras me quedo con la energía concentrada, tal vez no sea el camino correcto, tal vez no me lleve a donde yo quiero, pero si me equivoco ya volveré a concentrar energías para otro camino diferente que tal vez sí que me lleve a donde yo quiero.

jueves, noviembre 27, 2008

Juego.

Esta noche quiero proponerte un juego:
Cierra los ojos e imagina suavemente como mi voz…. no, espera, que si cierras los ojos no me podrás seguir leyendo, mejor ábrelos y volvemos a empezar.
Deja que mi mano coja la tuya para poder…. no, espera, así tampoco, que si te tengo que coger la mano la que no podrá seguir escribiendo seré yo, así que nada, otra cosa.
Imagina que estamos en ese lugar tan especial…. ufs! otra vez con lo mismo, para imaginar tienes que cerrar los ojos y no puedes seguir leyendo.
¿Sabes? Después de pensarlo creo que lo mejor es que como tienes mi número, me llames, quedamos para tomarnos unas cañas, nos ponemos al día y de paso nos echamos unas risas, ¿lo harás? ;-p

domingo, noviembre 23, 2008

De predicciones y confesiones.

A todos nos gustaría tener la bolita de cristal que nos dijera qué es lo que nos va a pasar, cuando y qué podemos hacer para conseguirlo. Saber el futuro podría tener sus ventajas, también sus inconvenientes, pero si podemos saber lo bueno la verdad es que serían más beneficios que inconvenientes. De todos modos yo he llegado a la conclusión que prefiero que no me digan nada, no quiero que me digan si voy a encontrar a alguien próximamente, si voy a cambiar de trabajo, o qué me va a pasar… No quiero que me condicionen a sólo mirar chicos morenos de ojos verdes (que encajan perfectamente en mi estilo), por ejemplo. Sé que soy impaciente y que me gustaría que todo se resolviera para ayer, pero por una vez prefiero que sea la propia vida la que me muestre a cada momento lo que me toca vivir. Prefiero pensar que son mis decisiones de cada día las que van haciendo el camino que voy recorriendo.
Anoche me di cuenta que todavía guardo algo de resentimiento hacia el genero masculino, lo noté en mi clasificación masculina de gays o empanaos, y aunque me cueste reconocerlo, debo decir que todavía queda gente normal por el mundo. Tal vez es una minoría pero eso no significa que no existan. De la gente que he conocido en el último año sí que ha habido gente que ha salido rana, pero también he encontrado gente en la que poder confiar.
Sigo pensando que el hecho de haberme iniciado en el Reiki no ha cambiado mi vida, no he notado ningún cambio espectacular ni, de repente, he pasado a tomarme las cosas de otro modo. Sigo siendo la misma, sí que es verdad que he cambiado una serie de cosas, pero no tienen mucho que ver con el Reiki:
. he aprendido a decir las cosas pensando en lo que estoy diciendo, he desarrollado la diplomacia, pero eso es algo en lo que estoy trabajando desde hace tiempo,
. me guardo menos las cosas que tengo que decir, aunque eso creo que tiene más que ver con la edad,
. cada vez me hacen más gracia las casualidades,
. y me gusta disfrutar una buena conversación con unas risas, que la vida ya es bastante seria como para que nosotros no le pongamos un poquito de humor (aunque la mayoría de las conversaciones terminen sobre tema sexual) ;)

jueves, noviembre 20, 2008

Reiki.

Ya hay otro motivo más para que lo podáis usar en mi contra, he empezado la iniciación de reiki, esto es que he hecho el primer nivel, ahora ya estoy iniciada en el sistema usui/tibetano de sanación natural. Me decidí a hacerlo por un tema personal, sencillamente se trata de un motivo egoísta, quiero aprender a controlar mis energías para limitar los bajones y si consigo algo más pues genial, ese fue el motivo principal y el más importante.
Ya antes de hacerlo me avisaron que cambiaría mi vida, yo la verdad, es que es dudaba (y sigo dudando) de que algo así pueda hacerme cambiar la vida de un día para otro o hasta mi modo de pensar, así que, con todo el respeto, yo sigo teniendo mis dudas. Sí que tal vez hay ciertas cosas que me las tomo desde otro punto de vista, pero dudo que sea por la "iniciación", porque, siendo sinceros, llevo una semana un poco autista y de bajoncillo cuando debería ser más bien al contrario, pero es que me he dado cuenta que no soy la única.
He llegado a la conclusión de que al final por muchas historias que nos cuenten, la vida es la vida y de lo que se trata es de vivirla y de exprimirla al máximo. Y lo que más influye es el punto de vista que tú decidas tomar. Puede ser un punto de vista optimista o pesimista, pero decidas tomar el que decidas no va a hacer que las cosas cambien, sencillamente cambiará tu punto de vista de la vida, y lo que hará es que si te decantas por el lado optimista verás las mismas cosas de un modo mejor, cosa que si te decantas por el lado pesimista no pasará, pero al final, tu vida seguirá siendo igual de triste, de gris y de monótona que lo era siempre, sólo que tú has decidido mirarla de otro modo. Sé que en el fondo es un planteamiento pesimista que no es muy típico de mí, pero ya he avisado que llevo una semana un poco gris.
Creo que este finde me voy a escapar a dar un paseo por la playa a recargar energías...

lunes, noviembre 17, 2008

Yo tengo una amiga que...

Pocas veces he hablado de sexo por aquí. La verdad es que es un tema que considero bastante personal como para ir exponiendo todos mis secretos, mis preferencias, la frecuencia o hasta con quién lo hago. Los restos de timidez que quedan por ahí escondidos son los que me frenan a la hora de hablar del tema.
Y aunque no voy a hablar directamente del tema sí que quiero exponer una duda que tengo. Empezaré con la típica frase esa de "yo tengo una amiga...", pues bien, yo tengo una amiga que tiene un amigo que aunque se conocen desde hace unos quince años perdieron el contacto durante unos cuatro años y no lo volvieron a recuperar hasta hace casi tres ya. A lo que iba, a esta amiga mía de siempre le ha parecido "mono" el muchacho y yo hasta me atrevería a decir que entre los dos hay una especie de tensión sexual no resuelta y no sé si debería decirlo, pero aunque han estado a punto de terminar con un buen revolcón siempre ha habido algo que ha frenado a uno o a otro en el último momento y es que hasta ahora no han coincidido ninguno de los dos disponibles. El caso es que los dos últimamente van quedando para cenar a menudo y aunque todavía no ha pasado nada sí que en el aire se nota esa tensión sexual no resuelta y yo creo que al final, antes o después terminará explotando. El dilema es que a mi amiga nunca le ha gustado que la consideraran sólo un polvo ni que la usaran para una noche, el caso es que creo que se está endureciendo de tal modo de que es ella la que se plantea dejar las cosas claras desde el principio y que le quiten lo bailao, que al final lo que cuenta es lo que nos llevamos y una alegría para el cuerpo nunca viene mal, aunque por otro lado sabe que puede perder la amistad y teniendo en cuenta como está el patio últimamente no sé si un polvo (por muy bueno que fuera) le compensaría la pérdida. En fin, creo que tendré que esperarme a que vuelvan a quedar a ver qué me cuenta... ;)

Decisiones.

Llevo un par de días dándole vueltas al tema de cómo una simple decisión puede hacer cambiar las cosas. Este razonamiento viene porque me he dado cuenta que hay veces en que algo tan insignificante como responder una llamada telefónica o quedar para un café se convierte en una misión casi imposible. Es curioso pero hay veces en que no sabes el motivo pero las cosas no salen cuando deberían hacerlo sin ningún problema. Habrá quien dirá que es cosa del destino y que como no tienen que salir por eso no salen, habrá quien dirá que son tonterías y que como cada uno tenemos nuestra propia vida pues a veces cuesta coincidir, yo digo que no sé si es el destino o simplemente son casualidades o causalidades, pero sí que me hace gracia ver como llevo casi cuatro días para devolver una llamada telefónica diciendo que no acepto un trabajo y no hay manera de contactar con la otra persona, o como ayer intenté quedar con Mr. Ripley que normalmente los domingos por la tarde no suele hacer nada y fue imposible.
Ayer hablando con un par de brujitas me dijeron que realmente somos nosotros los que con las decisiones que vamos tomando cada día, por insignificantes que nos parezcan, hacemos que nuestro entorno cambie. Es muy parecido a lo que hablaba el viernes con Marcelo cuando le conté el caso del “empanao” y él me decía que somos nosotros los que elegimos las cosas, que igual que vamos a comprarnos un pantalón y si no vemos nada que nos guste no nos compramos nada, pues con la gente es lo mismo.
Y yo que me he considerado una persona indecisa e insegura, la verdad es que me parece bastante complicado. Menos mal que con los años una va ganando confianza y al menos aprende a tomarse las cosas desde otro punto de vista, así que creo que me voy a ir a hacerme un café…. bueno, o tal vez una infu…. no sé ;-p