

Cuando esté montado el vídeo ya os lo pondré ;)
Si no nos complicaramos tanto con las cosas sencillas podríamos disfrutar más de ellas...


Me doy cuenta de la tendencia que tenemos a pensar que todo aquello que nos rodea siempre es mejor que lo que tienen los demás. Si yo tengo un coche de una marca no dudes que será mejor que la tuya, como mi situación será mejor que la tuya. No entenderé que igual tú tienes otras prioridades diferentes a las mías o hasta otras necesidades, sencillamente si yo estoy bien pues tú tienes que estar como yo porque estarás mucho mejor.
Desde que una amiga sale con un chico de manera más o menos seria y está todo el día en las nubes no para de decirme que tiene que preguntarle a él si tiene algún amigo interesante para mí. Es divertido pero no sé cómo explicar que si últimamente me muevo en un ambiente diferente no es por desesperación ni porque no tenga con quien salir, es porque me lo paso genial con ellos, ya sé que no voy en plan de pesca ni de caza, pero es que ahora mismo no me apetece. También sé que rodeada de chicos guapísimos con los mismos gustos que yo difícilmente encontraré a uno que pueda ser mi pareja, pero es que ahora no tengo como prioridad principal encontrar pareja así que no te preocupes por mí y déjame disfrutar de mis amistades que yo estoy muy bien y me lo paso genial con ellos ;)
"Lo que muchos de nosotros necesitamos, aunque pueda sonar paradójico,
es el coraje para tolerar la felicidad sin sabotearnos a nosotros mismos."
Nathaniel Branden.
Es curioso pero cada vez desconfío más de las personas que abusan de la palabrería, me recuerdan a esos personajes que aparecían en las películas y que no paraban de charlar para liar a sus víctimas, sí, a los charlatanes. Supongo que ha sido herencia de mi ex, pero no me fío de las palabritas suaves ni dulces, pienso que siempre detrás va a venir la puñalada en la espalda.
No es que siempre vaya a ser así, pero la verdad es que en la mayoría de veces sí que ha sido de ese modo, desafortunadamente. Al final he adoptado la actitud de dejar un tiempo de margen para que el propio charlatán se muestre tal cual es y más o menos es lo que ha terminado pasando.Por eso, más que escuchar las palabras lo que hago es fijarme en los gestos y las acciones y si hay algo que no me cuadra automáticamente desconfío. No sé si es fruto de la edad que me estoy volviendo más desconfiada o a qué se debe, pero sí que tengo claro que me quedo con las acciones antes que con las palabras.
Una de las cosas que recuerdo que más me costó al irme a vivir sola, fue precisamente esa, superar la soledad. Estaba en un piso que me venía grande y en el que todo eran rincones vacíos y el eco era lo único que obtenía como respuesta si me daba por hablar en voz alta. Ahora lo recuerdo como algo muy lejano, con el tiempo me he acostumbrado a ir a mi ritmo, a tener el sofá a mi entera disposición y a levantarme en el lado contrario de la cama al que me acosté, entre otras muchas cosas. No se trata de que me guste la soledad, a veces echo de menos el tener a alguien al lado, pero sí que me he acostumbrado a estar conmigo misma, y hasta me llevo mejor de lo que me imaginaba ;)
Después del descanso forzoso y necesitado he vuelto. Aviso que estoy a punto para seguir dando guerra!!!
Dicen que los verdaderos amigos son los que vienen cuando no se los llama, gracias por haber estado ahí conmigo ;-)

Había escrito un post sobre la odiosa pregunta “¿Y yo qué soy para ti?, pero después de leerlo me ha parecido demasiado serio así que he preferido escribir sobre algo tan curioso como ha sido mi nivel de alcoholemia de este finde.
El viernes después de recibir un mail en el que me acusaba de volver a estar desaparecida otra vez, quedé para cenar con Sbd, tengo que decir que desde después del verano nos hemos distanciado un poco y es que cuando me acusa de estar desaparecida pasa totalmente de proponer nada (y yo hago lo mismo), pero creo que volvimos a recuperar el buen rollito que habíamos tenido (y eso ya es complicado porque con lo difícil que es el muchacho....), claro que una botella de vino tinto con la cena ayudó y por si no fue suficiente después atacamos la botella de ron añejo canario que estaba virgen esperando que algún alma caritativa se decidiera a hacerle un favor. Conclusión: aunque nos echamos unas buenas risas después de tanto tiempo, el sábado no me podía levantar para ir a trabajar.
El sábado quedé con Alx para ver una peli, pero viendo la oferta de cine al final nos decantamos por un dvd en el sofá. Para cenar repetimos restaurante y decidimos compartir una botella de reserva que ya habíamos probado y nos gustó. El domingo con la comida cayó la botella de vino blanco de nombre impronunciable. Así que en tres días han caido, aunque han sido compartidas, tres botellas de vino y un par de cubatas, creo que tengo que dejar la bebida para llegar a entender las conversaciones que tengo...

Un vino que descubrí en la última visita a Logroño ;-), aunque el que yo probé era de otra bodega tengo que decir que casi he logrado aprenderme ese nombre totalmente impronunciable para añadirlo a mi lista de vinos favoritos. Mi mayor sorpresa fue cuando ayer comiendo con Dun en el restaurante de mi vecina (somos más o menos de la misma edad y crecimos juntas) empezamos a hablar de vino y sale el nombre impronunciable, así que al final consigo que me venda una botella al mismo precio que lo compra ella y me da la posibilidad de poderselo encargar directamente cuando yo quiera y la cantidad que me apetezca ;-)